10 consejos para proteger a los niños del sol

10 consejos para proteger a los niños del sol

Hola bonit@s!!

Parece que ya sí que ha llegado el verano para quedarse, y este año va con un poco de retraso. Aquí en el sur ya está apretando el calor, se empieza a notar por las noches que deja de correr aire y ya sobra cualquier sábana.

A la hora de hacer actividades al aire libre, exponiendo a los pequeños al sol, tenemos que tener en cuenta varias consideraciones.

Todos sabemos que la piel de los niños es más delicada que la de los adultos y que deben estar especialmente protegidos ante la exposición solar. Tenemos suficiente información como para saber que no podemos dejar al niño expuesto al sol sin protección solar.

Sin embargo, la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) considera que además es necesario educar a los niños para que ellos mismos se conciencien de la importancia de tener hábitos saludables en cuanto a protección solar, para evitar quemaduras u otras lesiones.

Según la AEPap, una manera para que los niños conozcan los riesgos del sol es realizar campañas escolares y comunitarias para que desde los más pequeños a los adolescentes puedan comprender hasta qué punto ponen en riesgo sus salud si no se protegen adecuadamente de la exposición al sol.

Y es que está demostrado que todas las prácticas sanas encaminadas a minimizar la exposición solar, que favorecen el uso de fotoprotectores, ropa y gafas para evitar quemaduras deben comenzar lo antes posible para que los niños lo conviertan en algo habitual. Los comportamientos que se adquieren de forma temprana tienden a durar.

Una práctica que podemos realizar los padres es, no sólo poner protección solar a nuestros hijos, sino además explicarles durante el proceso por qué lo hacemos y qué podría pasarles si no llevan crema solar protectora.

¿Qué otras medidas deben tomarse para preservar a los bebés de los rayos solares? Durante el día, para no perdernos ningún tipo de actividad por culpa del sol, os dejo por aquí varios consejos para proteger a los más pequeños de los rayos solares que tan dañinos son tanto para ellos como para nosotros

Las recomendaciones con respecto a la exposición solar son iguales en adultos y niños, no importa la edad, en todo el mundo:

* Estar preferentemente a la sombra

* Evitar el sol del mediodía (entre las 10 y las 16).

* Usar ropas como protectores del sol (gorros, sombreros, anteojos, remeras).

* No exponer al sol en forma directa a menores de 1 año.

* A partir de los 6 meses de vida se pueden usar protectores solares para situaciones en las que estén expuestos al sol ocasionalmente.

* Usar cremas de protección solar con un factor de protección mínimo de + de 30, de amplio espectro (contra UVA y UVB), cubriendo la totalidad de la piel expuesta y renovándola cada 2 horas, o bien después de meterse al agua o si transpiró.

* No exponer a los menores de 6 meses. Los bebés con menos de 6 meses no deberían estar expuestos nunca de forma directa al sol. Tampoco bajo una sombrilla, por ejemplo en la playa, ya que la arena refleja alrededor de un 20% de las radiaciones solares; el agua, sobre un 10% y la hierba, aproximadamente un 5%.

*  Comenzar a protegerse en primavera. La protección solar debe comenzar en primavera, con la llegada del buen tiempo y la realización de actividades al aire libre, como montar en bicicleta o salir de excursión. En esta época del año el sol puede resultar tan nocivo como en verano, por lo que conviene proteger a los niños.

* Buscar sombras naturalesColocarse al aire libre bajo una sombra natural, como la de una arboleda, es mucho más efectivo que hacerlo bajo una sombrilla. En todo caso, de no haber sombras naturales, hay que usar siempre una sombrilla.

* Utilizar gafas de sol. El sol también puede producir daños oculares en los más pequeños. Por este motivo, los niños deberían utilizar unas gafas de sol homologadas que ofrezcan una protección del 100% frente a los rayos UV y a la radiación IR-A. El peligro de utilizar unas gafas no homologadas o “de juguete” es que proporcionan una falsa sensación de seguridad, además de provocar posibles daños en el ojo. Por este motivo hay que comprar siempre las gafas de sol infantiles en establecimientos seguros. Entre los daños a corto plazo destacan la queratitis o quemadura solar, que se manifiesta con dolor, fotofobia y enrojecimiento de los ojos.

A largo plazo, una excesiva exposición al sol puede provocar alteraciones corneales, lesiones degenerativas y quemaduras en la retina, que afectarían a la calidad de la visión para siempre. Incluso algunos estudios han relacionado la insuficiente protección ocular al sol durante la infancia con patologías en la etapa adulta como las cataratas, la degeneración macular asociada a la edad (DMAE), el pterigión (un crecimiento anormal de tejido sobre la córnea) y el cáncer de piel (localizado en el ojo).

* Recordar que las nubes dejan pasar el sol y que la arena, el agua y la nieve aumentan su acción.

Y hasta aquí una recopilación de consejos que espero que os ayuden, yo los tendré en cuenta para proteger a mis chicas. Nos vemos en el próximo, y como siempre, gracias por estar siempre ahí desde cada uno de los países donde me leéis. Mil besos.

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