LOS MIEDOS INFANTILES: ¿CÓMO TRATARLOS?

LOS MIEDOS INFANTILES: ¿CÓMO TRATARLOS?

Hola bonit@s!
¿Habéis llegado ya a la época de los miedos y las pesadillas de vuestros peques? Candela de vez en cuando sueña y se despierta asustada. La verdad es que a mi se me parte el alma.
Hoy quiero hablaros de todo esto, de los miedos en diferentes edades y os quería dar algunas recomendaciones para seguir con ellos.

Y es que todos los niños pasan por diferentes épocas en las que adquieren diferentes temores, temores que van cambiando y que deberán ir superando. Estos miedos varían dependiendo de la personalidad de cada niño y de las situaciones que vive.

Estos miedos les ayudarán a enfrentarse de forma adecuada a situaciones difíciles y amenazantes con los que se encontrarán a lo largo d su crecimiento.

Los miedos de 0 a 1 año:

A esta edad al bebé le sobresaltan los ruidos fuertes y los movimientos bruscos. También aparece el miedo a la separación. Ya comienza a distinguir entre los lugares familiares y desconocidos, surgiendo también el miedo a los extraños.

Los miedos de 1 a 2 años:

Continúa el miedo a la separación. Comienza el miedo a la oscuridad y a los fenómenos naturales. También comienza el miedo a diferentes animales porque no llega a entender el comportamiento de estos.

Los miedos de 3 a 4 años:

Aún no distingue entre fantasía o realidad, y le parece real lo que sueña. También comienzan los miedos a personajes como los payasos, Papa Noel o los monstruos.

Recomendaciones a seguir y estrategias afectivas:

– No demostrar ni manifestar los miedos delante de los niños.

– Respetar lo que sienten, no intentar convencerlos de que se equivocan porque para ellos su temor es real.

– Conviertete en su aliada, le tranquilizará.

– Selecciona las lecturas y películas  infantiles adecuadas.

– Cuéntale cuentos agradables exentos de terror.

– Fomenta su autonomía e independencia.

– Realiza cambios graduales en el entorno para enfrentarle a situaciones novedosas.

– Refuerza los comportamientos valerosos.

– Evita la sobreprotección porque fomenta  la dependencia.

– Enséñale habilidades de relajación. 

Espero  que que os haya parecido interesante el post y como siempre quiero daros las gracias por vuestro tiempo y por pasar por aquí.

Un abrazo!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.