REMEDIOS CASEROS PARA ALIVIAR LA TOS EN LOS NIÑOS

REMEDIOS CASEROS PARA ALIVIAR LA TOS EN LOS NIÑOS

Hola bonit@s!
Después de este invierno interminable, y de que las niñas pasen por catarros y bronquitis varias, he decidido escribir un post contando los remedios caseros que pueden ayudarnos para aliviar esa maldita tos que les hace polvo la garganta y que no sabes como calmar.
En mi caso es Candela la que suele padecer esta tos seca irritativa que la hace vomitar cuando le da sin control.
Y es que, cuando es la garganta la que se ve afectada, el simple paso del aire al hablar o respirar provoca esta odiosa tos que la deja echa polvo.
La tos es una respuesta de nuestro organismo para defensa de ese virus o bacteria que nos ataca, por eso no es bueno cortarla ni eliminarla con antitusivos medicinales. Lo que sí podemos hacer es aliviarla notablemente con trucos caseros y naturales.
De entre todos los tíos usados y probados, estos son mis mejores aliados. Espero que os sirvan tanto como a mi:

Uso de la miel:

La miel es relativamente efectiva para tratar la tos  y por eso se puede utilizar en niños mayores de 12 meses. Esto es así porque la miel puede contener esporas contaminadas de C. botulinum y hasta el año de vida es peligroso darlo a los bebés.

El tema está en darla mezclada con un poco de leche o agua caliente, teniendo en cuenta el cepillado de dientes posterior (y evitando eso de mojar el chupete con miel).

Uso de la cebolla cortada 

El método de la cebolla cortada en la habitación es uno de los “remedios de la abuela” que todo el mundo conoce, que la mayoría dice que funciona, pero que no está avalado por datos científicos. Es decir, no hay estudios que digan que funciona para algo, pero tampoco que digan que no lo hace, así que mientras se demuestre una u otra cosa, y dado que es un método seguro, se suele recomendar porque mucha gente explica que les va bien.

El método consiste en cortar una cebolla en dos o más trozos y situarla en un plato cerca de donde el bebé o niño duerme, para que pueda respirar el gas que emite al ser cortada (sulfóxido de tiopropanal, conocido como factor lacrimógeno). Dicho gas es el que nos hace llorar cuando la cortamos, y según la teoría a los niños les hace “llorar la garganta”, de manera que queda más humedecida, menos reseca y por lo tanto tienen menos tos.

los humidificadores

Otro posible método natural es utilizar elementos que aumenten la humedad en la habitación donde duerme el bebé, pero su uso es controvertido. En casos de tos seca porque el ambiente sea seco, los humidificadores pueden ayudar, y en caso de moco, podrían ayudar a que las secreciones sigan siendo líquidas y el niño las pueda sacar mejor.

Sin embargo, hay que limpiarlo y secarlo bien todos los días para evitar que se contamine de bacterias o moho y acabe siendo peor el remedio que la enfermedad. Además, un uso excesivo puede provocar humedades y moho en las paredes y techo de la habitación, y podría ser contraproducente para la salud del bebé.

Por otro lado, si la tos tiene como causa una bronquitis o es de origen asmático, el uso de un humidificador está contraindicado.

Hidratación y suero fisiológico

Para ayudar a que el niño tosa menos, lo ideal es que pueda ir sacando la mucosidad que le genera el resfriado, y para ello es importante que esté bien hidratado (no hace falta que beba incluso si no tiene sed, pero sí que vaya tomando líquidos) y que tenga posibilidad de ir sacando los mocos, normalmente con los llamados “lavados” con suero fisiológico, que le ayudarán a respirar mejor y probablemente a toser menos, al tener menos mocos que mover.

Y hasta aquí los remedios de la abuela. Espero haberos ayudado. Un abrazo y nos vemos en el próximo!

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